Lorem ipsum dolor amet, consectetuer adipiscing elit. Aenean commodo ligula eget dolor massa. Cum sociis natoque penatibus et magnis dis parturient montes, nascetur ridiculus mus.

Baker

Follow Us:
Contacto
+34 696 228 506
Mar - Sab: 10:00 - 17:00h / Dom: 10:00 - 13:00h

Blog

La Competencia. Linzer Cookies

Hoy es un día de competencia. Y es que al vernos indecisos por cuál receta seguir a la hora de elaborar linzer cookies -estas galletitas sándwich de origen austriaco y muy apropiadas para las ya cercanas fiestas navideñas-,  y al no tener una receta propia,  optamos por experimentar con varias que teníamos a mano. La primera y más sencilla, de Ina Garten, mejor conocida como Barefoot Contessa, y que venía en el número de la revista de  Goodhousekipping de diciembre del año pasado; y la segunda, un poco más elaborada, de la reconocida y fantástica tienda americana William Sonoma.

En sus respectivas fotos ambas se ven con la textura ideal, con la forma perfecta… pero al leer los ingredientes no lo tenía tan claro. El experimento simultáneo comenzó entonces en la cocina, como en la vida misma. Un ensayo que decidiría mi preferida o la que más se acercara a lo que mi cabeza recuerda como la original linzer cookie.

La competencia a veces da miedo, porque no vamos a ser tan mentirosos como para no aceptar que cuando te enteras de que tu vecino está haciendo lo mismo que tú, o parecido, comienzas a temblar pensando en cómo afectará tu vida o negocio, y qué por qué no se ha podido ir diez calles más allá.

Sin embargo, la competencia sana es lo que nos hace evolucionar, crecer, innovar. Si encuentras la gallina de los huevos de oro, difícilmente sus huevos reluzcan toda la vida, la gente se cansa y ahí está el reto… mantenerte y saber competir. Si una agencia de lotería está al lado de otra será por algo, es la ley del mercado.  Así que de alguna manera hay espacio para todos, o al menos para todo aquel que se lo gane, pues no hay nada peor que un monopolio.

Volviendo a la mesa de trabajo, he de deciros que la apuesta empezó bastante pareja, pues aunque una ya sonaba más rica y compleja en sabores, la otra parecía más rápida, fácil y manejable. Pero a simple vista le faltaba un elemento aglutinante: El huevo. Aún y teniendo reservas decidí seguir ambas propuestas al pie de la letra, paso a paso, moliendo las avellanas, mezclando, tamizando, refrigerando… cumpliendo los tiempos recomendados, etc.

¿Quieren saber cuál fue la ganadora? Pues sin lugar a dudas William Sonoma se impuso en esta pequeña batalla. La maravillosa textura que aportan los frutos secos no tiene punto de comparación, además del juego de sabores que se plantea con la canela y la ralladura de limón. Las de Ina, sin embargo, sólo incluyen la vainilla en su corta lista de ingredientes, lo que da como resultado una galleta de mantequilla, que por la falta de la yema de huevo perdió la nitidez de su forma estrellada.

Así que ya lo sabéis, este round lo ha ganado William, a ver en el próximo que hagamos quién se impone.

A continuación la receta de la Linzer Cookies

Linzer Cookies de William Sonoma:

1 taza de avellanas, tostadas y sin piel.
115 g de mantequilla (temperatura ambiente)
1/2 taza de azúcar
1 yema de huevo ( yo utilicé un huevo entero)
1 cucharadita de ralladura de limón
3/4 cucharadita de extracto de vainilla
1/4 cucharadita de extracto de almendra (no lo utilicé)
1 taza de harina (añadí 4 cucharadas más)
1/2 cucharadita de canela molida
1/4 cucharadita de sal
1/4 taza de mermelada de frambuesa

En el procesador de alimentos, machaca las avellanas hasta que queden bien finas. Reserva.

En la batidora eléctruca, a baja velocidad, bate la mantequilla y el azúcar hasta lograr una masa clara cremosa. Añade la yema de huevo, la ralladura de limón, la vainilla y continúa mezclando.

Mientras tanto, tamiza la harina, la canela y la sal en otro bol. Añade la harina de avellanas y mezcla bien. Agrega esta mezcla a la mantequilla y bate a baja velocidad hasta que se haya incorporado.

Transfiere la masa a una superficie limpia, haz un disco con ella y envuélvela en papel film, refrigerándola en la nevera una hora aproximadamente.

Estira la masa sobre una superficie enharinada hasta lograr un grosor de medio centímetro aproximadamente. Corta con un cortador de unos 6 cm. de diámetro toda la masa. Los restos de los cortes vuélvelos a amasar, estirar (refrigerando si es necesario) y a cortar de nuevo.

Precalienta el horno a 180ºC/350ºF.

Corta el centro de la mitad de las galletas con un cortador más pequeño para abrir una ventana. Ahora, con la ayuda de una espátula, reparte las galletas en una bandeja de horno con un sil-pad o papel antiadherente. Refrigera 10 minutos y hornéalas unos 8 minutos o hasta que comiencen a dorarse.

Déjalas enfriar sobre una rejilla. Coloca todas las bases sin ventana sobre una bandeja, añade una cucharadita de mermelada a cada una y cúbrelas con el resto de galletas con ventana previamente espolvoreadas en azúcar glas.

La receta de Linzer Cookies de Ina Garten:

345 g de mantequilla
1 taza de azúcar
1 cucharadita de extracto de vainilla
3 1/2 tazas de harina
1/4 cucharadita de sal
3/4 taza de mermelada de frambuesa

En la batidora eléctrica, a baja velocidad, bate la mantequilla y el azúcar hasta que estén bien mezcladas. Agrega la vainilla.

En un recipiente aparte, tamiza la harina y la sal, añádela entonces a la mezcla de la mantequilla en velocidad mínima. Transfiere la masa a una superficie limpia, haz un disco con ella y envuélvela en papel film. Refrigera por 30 minutos.

A partir de aquí repite el mismo proceso que en la receta anterior.

Les dejo esta foto para que puedan comparar los resultados. La de la izquierda es la de William Sonoma, en la que se puede apreciar su corte limpio y preciso. La de Ina Garten, a la derecha, perdió un poco su forma en el horno y la ventanita central se cerró. A mi juicio, por la falta de huevo. En cuanto al sabor, esta última se asemeja más a una galleta de mantequilla.

Tips:

1. Es muy importante que la avellana quede finamente molida. Si no la masa se podría resquebrajar.
2. Recuerda refrigerar antes y después de estirar y cortar la masa. Así ayudarás a que la galleta mantenga su forma en el horno.
3. Puedes usar la mermelada que más te guste para rellenar.

COMMENTS

  • 6 noviembre 2012

    Me encantan las galletas linzer, son un vicio y miedo me da ponerme a hacerlas porque no paro hasta terminar con ellas, te han quedado preciosas y seguro que deliciosas.
    Un beso

  • 6 noviembre 2012

    tienen una pinta estupenda. Que ricas. Me decanto por la que queda más bonita. Bss

  • 9 noviembre 2012

    Berta

    Amo vuestro blog! me quedo con las de william Sonoma…

  • 13 noviembre 2012

    La semana pasada mi marido llegó con 4 kilos de avellanas en plan sorpresa y mi reacción fué «que hago con esto». Al día siguiente recibí el post de las linzer cookies! Sweet 180 vosotros sois mi salvación! A pesar de que estuve 3 horas pelando avellanas para lograr la taza llena, tostarlas y pelarlas y el resto de la tarde del sábado repitiendo paso a paso la receta de William Sonoma, el resultado valió la pena. El aroma, la pinta y finalmente el sabor ha sido espectacular! Tal ha sido mi orgullo que me he atrevido a colgar las fotos en su muro de fb.
    gracias por compartir las recetas!