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En 45 minutos. Bizcocho de Nueces Pecanas

Cierra los ojos y piensa en una marca de ropa que te guste. Imagina que puedes comprar lo que quieras, sin importar el precio, aún sabiendo que hay productos que cuestan cerca de los 500 euros la unidad.  Puede que tu deseo se haga realidad.

Hace un par de sábados nos dieron dos pases para ir a la venta que hace Levi’s dos veces al año para sus empleados. Nosotros no es que fuéramos grandes fanáticos de la marca creadora del famoso vaquero, que ahora lo somos, pero sobre todo Guille vio una gran oportunidad para renovar su armario.

No crean que se trata de una venta habitual, en donde te puedes probar con calma aquello que te guste, en la que alguien te ayuda a conseguir tu talla o el color de tu agrado. No, esto es una gymkhana. Como esos programas de televisión en los que te dan un manojo de llaves y tu tienes que encontrar la que abre el candando de la puerta, luego subir unas escaleras, tirarte en tirolina y una vez aterrizas, completar un rompecabezas en 1 minuto. Pues lo mismo.

Por turnos de 45 minutos, previamente sorteados, van llegando los empleados con sus tres acompañantes con las normas de uso estudiadas con antelación. A nosotros, con Leo en la mochilita, nos tocaba las 9:45 am, segundo turno (nada mal puesto que sólo ha pasado un grupo y aún queda mucha mercancía que revolver).  Accedes al galpón y buscas rápidamente una caja para ir, literalmente, llenándola con todo lo que te parezca medianamente interesante.

Chaquetas de cuero, americanas, abrigos, vaqueros, camisetas, camisas, sudaderas y jerséis volaban entre la gente, que confusa preguntaba “¿esto es de tío o de tía?”  Podrán imaginarse que en 45 minutos, y con tres probadores apenas, entras en una estado de aceleración que no te deja discernir si realmente necesitas o no alguna de las prendas que está en tu intocable caja, y es que una de las reglas rezaba: “¡Recordad que las prendas que están en las cajas del suelo tienen dueño!”  Tu metes y metes, porque total, lo más caro cuesta 25 euros (chaquetas) y lo más barato 5 euros (camisetas), bueno la piel cuesta 45, pero tomando en cuenta que son productos de lujo que no bajan de 300 en las tiendas ya me dirán ustedes si no es barato.

Total, que al final, con el consumismo alborotado, notas que el tiempo se ha agotado y sólo te queda echar un vistazo fugaz para filtrar tu selección y dirigirte a que cuenten el numero de piezas que has cogido.  Y te sorprendes de lo que puedes llegar a coger en tan poco tiempo, vale que no tanto como la clienta de oro de Media Markt, pero es una locura. Les digo que fue toda una experiencia, un lujo en medio de un galpón.

Os traigo una receta llena de lujuria para culminar la experiencia, nueces pecanas envueltas en un bizcocho húmedo y riquísimo. Una crema de queso mascarpone, que no es la primera vez que hago, pero es que me gusta tanto que siempre os la quiero recordar… y una ganache de crema de avellanas.

 

 

A continuación la receta del Bizcocho de Nueces Pecanas

 

 

1/2 taza de nueces pecanas previamente tostadas y trituradas
4 huevos
4 yemas
1 taza de harina de repostería
1/2 taza de maizena
1 cucharadita de sal
1 taza de aceite vegetal

 

Precaliente el horno 180ºC/ 350ºF.

Prepara un molde de 20 cm que sea profundo (utilicé uno cuadrado), o dos bajos.

Tamiza la harina, la maizena y las avellana molidas. Reserva.

En la batidora eléctrica, con las varillas y a velocidad media alta, monta los huevos, las yemas, el azúcar y la sal hasta que doble su volumen y obtengas una mezcla clara y airosa. Cambia las varillas por la pala y baja la velocidad al mínimo, entonces agrega la mezcla de harina alternadamente con el aceite. No batas en exceso, de hecho es mejor acabar de incorporar con la espátula con suavidad. Vierte la mezcla en el molde y hornea por 30 minutos o hasta que el palillo salga limpio.

Deja enfriar por completo sobre una rejilla.

 

Crema de mascarpone

1 taza ( 250 gr) de queso mascarpone
1 taza de Nata para montar 35% M.G.
1/4 de taza de azúcar glas

En la batidora eléctrica, con la varillas, monta la nata hasta que forme picos (no tiene que estar muy firme). Paralelamente mezcla el mascarpone con el azúcar hasta que conseguir una mezcla cremosa. Incorpora con movimientos envolventes 1/3 de nata en la mezcla de mascarpone para igualar densidades, termina de incorporar toda la nata con cuidado de conservar el aire. Reserva en la nevera.

 

Ganache de crema de avellanas

1/2 taza de nata para montar
3/4 de taza de Nutella
1 cucharadita de sal
1 cucharada de ron (opcional)

En una ollita, lleva la nata a punto de ebullición, viértela sobre la nutella y emulsiona hasta conseguir una mezcla homogénea, agrega la sal y el licor.

 

Montaje

Corta el bizcocho en dos capas del mismo grosor, coloca la primera capa en el plato de servir, y cubre con 1/3 crema de mascarpone. Repite la operación con la segunda capa de bizcocho y crema de queso, reserva el último tercio para cubrir  todo el pastel con una finísima capa que sólo tendrá la función de mantener las migas controladas. Congela el pastel por 15 minutos.

Una vez el pastel esté frío glasea desde el centro con la ganache tibia (no muy caliente) para que ésta se deslice fácilmente por la superficie del pastel. Deja reposar en la nevera.

Para decorar yo utilicé una boquilla de pétalo e hice ruffles con la crema de mascarpone sobrante. También corté los bordes del pastel para que quedara visto el interior.

Esta receta da para 15 personas aprox.

 

Tips:

1. Si vas a moler en casa las avellanas, hasta con una parte del azúcar de la receta, así evitarás que salgan todos los aceites del fruto seco.
2. Si no te gusta la nutella puedes utilizar una ganache de chocolate clásica
3. Las avellanas que colocamos en los bordes se pueden caramelizar, aportará mucha textura.
4. Conserva siempre en la nevera.

 
 

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